viernes, 10 de agosto de 2012

Tarta de calabacín y hierbabuena

 La hierbabuena es una planta de aroma suave, refrescante y muy agradable cultivada extensamente por toda España, usada tanto en gastronomía, cosmética como en medicina. Como hierba medicinal se sirven sus hojas en infusiónes para desórdenes digestivos como acidez y dolor estomacal.  Estas tisanas favorecen la digestion, de hecho se usa en el Norte de Africa para hacer el té verde, como aperitivo de sus grandes comilonas ya que es muy digestivo. En la cocina es fantástica para guisos, ensaladas, estofados...ya que al ser tan refrescante y digestiva se convierte en el aliado perfecto para las cenas estivales. 
La hierbabuena es uno de mis condimentos preferidos, tan fresquita y aromática es ideal para las ensaladas, pero esta vez quise usarla para algo diferente, así que busqué hasta que encontré esta receta que me pareció deliciosa. Una suave tarta de calabacín, realmente es como una quiché pero al no llevar el relleno de huevo y nata no es tan pesada y por lo tanto la elaboración es realmente sencilla.
                           
Lo primero untamos de mantequilla el molde para la tarta, yo usé uno bajito y de unos 24 cm, una vez está bien enmantequillado colocamos y ajustamos la placa de hojaldre al molde procurando que quede bien pegadita a las paredes.
Precalentamos el horno y mientras tanto laminamos el calabacín, yo usé un robot picador así quedó laminado muy finito, como de patatas chip, reservamos el calabacín.
Ponemos en el fondo la mitad del queso y encima la mitad del calabacín laminado, añadimos otra capa de queso y culminamos con el calabacín que queda. Salpimentamos un poco, tampoco mucho porque la hierbabuena y el queso aromatizan bastante. Y por ultimo repartimos por encima la hierbabuena picada y añadimos un chorrito de aceite de oliva. Metemos al horno durante 30 ó 40 minutos, hasta que la masa esté hecha y listo para servir.

El resultado es una tarta muy sabrosa y ligera, con un toque muy refrescante por la hierbabuena, lo que la hace ideal como cena para estas noches de verano. ¡Espero que la disfrutéis!

martes, 19 de junio de 2012

propuesta de junio CWK Souvlaki y Tzaziki

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Junio nos invita a preparar Souvlaki y Pan de Pita


La propuesta de este mes ha sido un descubrimiento de lo más interesante, y esta vez, como siempre que puedo, he intentado adaptarla a una versión vegetariana.
Para ello he usado uno de los mejores sustitutos para la carne en el mundo vegetal que conozco, la berenjena. (Aparte por supuesto del tofú, seitán, etc...)
He hecho las brochetas de berenjena, y ya que la propuesta era griega me ha parecido interesante fusionar dos recetas de esta deliciosa gastronomía, los dólmades y el tzatziki, a falta de hojas de parra (no he encontrado) he usado hojas de lechuga iceberg, no le ha ido nada mal ya que la salsa es bastante refrescante. Respecto a la ausencia del pan de pita en la receta, no sé cual ha podido ser el error, tal vez el excesivo calor que está haciendo, pero no me ha salido. Espero que cuando repita esta receta lo consiga.
Ingredientes brochetas de berenjena:
1/2 berenjena mediana
1 diente de ajo 
1 cucharada de vinagre
1 cucharada de orégano


1 puñadito de menta

zumo de 1 limón
100 ml de aceite
1 pizca de pimienta
1 pizca de sal
Para elaborar la receta lo primero que he hecho es lavar y cortar en cubos la media berenjena.
En un cuenco añadimos todos los demás ingredientes, mezclamos bien y añadimos la berenjena. Removemos con las manos para que se impregne bien de todos los aromas y dejamos macerar, yo la he dejado casi una hora.
Durante este tiempo hacemos los dólmades de Tzatziki.
Ingredientes:
1 pepino pequeño
1 yogur griego natural
aceite
vinagre
sal
hierbabuena seca
1 ajo
3 hojas enteras y lavadas de lechuga iceberg
Lo primero que hacemos es pelar y rallar el pepino, lo dejamos en un colador y le añadimos sal. Iremos prensándolo con las manos cada cierto tiempo para ayudarle a eliminar toda el agua.
En un mortero majamos el ajo con una pizca de sal hasta conseguir una pasta. Reservamos.
cuando el pepino haya echado toda el agua, lo mezclamos con todos los ingredientes. Y repartimos en el centro de las hojas de lechuga que cerraremos haciendo saquitos, a mí me han quedado un poco grandes, pero supongo que la próxima vez quedarán mucho mejor. Atamos con cordel, o con alguna hierba aromática tipo cebollino o con palillos, pero los anteriores son como más elegantes. Reservamos


volvemos con las brochetas, encendemos el horno a 200º arriba y abajo, ensartamos los cubos de berenjena en palillos de brocheta e introducimos al horno durante una media hora. Comprobamos durante este tiempo que no se nos queme, y a mitad de horneado damos la vuelta para que se hagan bien por todas partes.
Cuando empiecen a dorarse las sacamos y las servimos acompañadas de los dólmades de Tzatziki.

El resultado ha sido espectacular porque el sabor un poco especiado de la berenjena contrastaba con la frescura de los dólmades, refrescantes y con un toque ácido delicioso. Sin duda un plato magnífico para las comidas de verano.

 

miércoles, 18 de abril de 2012

Propuesta salada CWK abril

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de abril nos invita a preparar un plato clásico de la cocina siciliana: Arancini

Este mes se me ha pasadado volando, tanto que casi no llego. Cuando leí la propuesta no tenía ni idea de qué eran los arancini, de hecho no había podo hablar de ellos nunca, y como me encanta probar nuevas recetas y sabores me encantó, bueno de hecho nos encantó porque esta vez aproveché una cena que teníamos para degustarlos.

Ingredientes:
175 gr de arroz arborio
1/4 de cebolla
1/2 litro de caldo de verduras
1/2 vaso de vino blanco
1 y 1/2 cuharadade queso parmesano rallado
3 cucharadas de quesos rallados
2 trozos de queso de cabra sin la parte externa
3 cucharadas de jamón cortado en taquitos
2 huevos
Pan rallado

Primero preparamos el arroz como si fuese risotto, pochando la cebolla añadiendo el arroz. Se sofríe un poquito y añadimos el caldo y el vino dejamos que se haga sazonamos con un poco de azafrán y especias mediterráneas.
Una vez está hecho el arroz le añadimos un huevo batido y el queso rallado, mezclamos bien y extendemos en una superficie limpia hasta qe se enfríe.
Con ayuda de una cuchara ponemos una parte de arroz en la llama de la mano haciendo una semiesfera ahuecada en el centro rellenamos con la mezcla de los quesos y el jamón, tapamos con otra parte de arroz y hacemos una bola. Pasamos por huevo batido y pan rallado y freímos en la sartén a fuego medio, puesto que son unas bolas de tamaño considerable. Jejeje

domingo, 18 de marzo de 2012

Propuesta Salada CWK de marzo

Whole Kitchen en su propuesta salada para el  mes de marzo nos invita a preparar un plato clásico de la cocina italiana: Lasaña

Cocinar este plato me ha encantado, en casa la cocina italiana nos encanta, pero aún así este plato nunca lo había hecho, realmente cualquier excusa es buena para hacer algo de pasta.
Además en esta ocasión fue algo especial porque normamente el único que cata mis probatinas es mi chico, pero esta vez un amigo, Alex, vino a casa y por supuesto le tocó ser conejillo a él también.
Como siempre he hecho dos opciones, una con carne y la otra vegtariana, la ñunica diferencia es que sustituí la carne por berenjena picadita.

Ingredientes:

  • 3 placas de lasaña
  • 400 gr. de carne de ternera y cerdo picada
  • 1 cebolla
  • 2 ajos
  • 300 gr. de tomate triturado
  • 1 vaso de caldo de verduras
  • 1 vaso de vino tinto
  •  50 gr. de harina
  • 50 gr. de maicena
  • 1/2 litro de leche
  • 200 gr. de setas y champiñones
  • sal, pimienta, nuez moscada y especias de la toscana
 Primero pochamos la cebolla y el ajo picado en una sartén con un poco de aceite, cuando empiezan a tomar color añadimos la carne y sal y damos vueltas.
Mientras hacemos las placas de lasaña según las instrucciones del fabricante.
Vigilamos y removemos la carne, en otra sartén añadimos aceite, un poco de cebolla picada, las setas y una buena dosis de pimienta., dejamos que se vayan haciendo y soltando el agua.
Cuando la carne empiece a estar doradita le añadimos el vino y las especias de la toscana y dejamos que reduzca el vino.
Comprobamos que las setas han perdido toda el agua y añadimos el caldo de verduras y dejamos que reduzca.
Cuando la carne pierda el vino añadimos el tomate triturado, un poco más de sal y una pizca de azúcar. Dejamos reducir.
Reservamos las setas, y en esa misma sartén añadimos una cucharada de mantequilla, cuando empiece a derretirse añadimos la harina y la maicena, yo las tamicé para evitar los grumos. Damos vueltas evitando que se nos queme la harina, cuando empiece a estar doradita añadimos la leche, una pizca de sal y nuez moscada. Removemos hasta obtener una salsa suave. Reservamos
Ahora montamos la lasaña, para ello ponemos en un molde una capa de bechamel, una placa de lasaña, la carne, otra placa de lasaña, la de setas, otra placa de lasaña y cubrimos con la bechamel sobrante. Espolvoreamos queso parmesano rallado por encima y gratinamos al horno unos diez minutos.



El resultado es una pasta, que podemos acompañar de una deliciosa ensalada a base de lechuga, tomate, tostones y queso rallado con aceite y balsámico de módena; y un buen vino tinto, realmente delicioso.

Propuesta de febrero CWK...pan de cebolla

Whole Kitchen en su propuesta salada para el mes de febrero nos invita a preparar un pan básico de masa madre

Ingredientes:

Masa ácida:
•100 gr de harina de fuerza
•60 ml. De agua tibia
•5 gr de levadura prensada

Masa base:
•225 gr de harina de fuerza
•25 gr de harina de trigo
•6 gr de levadura prensada
•175 ml de agua tibia
•1 cucharada de sal
•1 cucharada de cebolla seca
• masa ácida

Primero elaboramos la masa ácida para ello mezclamos el agua y la levadura por un lado y añadimos esa mezcla a la harina damos vueltas y amasamos durante 10 minutos. Hacemos una bola con la masa, la aceitamos y la ponemos en un bol tapada con papel film durante 4 horas, pasado este tiempo la sacamos y volvemos a amasar para que pierda todo el aire. Volvemos a tapar y dejamos reposar durante otras 3 horas.
Para hacer la masa base del pan ponemos en un bol la harina haciendo un hueco en el centro, aparte mezclamos la levadura con el agua y dejamos durante 5 minutos, pasado este tiempo añadimos a la harina la mezcla de levadura, la mitad de la masa ácida ( así sale una hogaza) y las especias, yo me he decantado por uno de mis panes favoritos el pan de cebolla. Mezclamos bien y amasamos hasta que tengamos una masa fina y que no se pegue a las manos. La ponemos en un bol y dejamos reposar durante una hora, pasado este tiempo la golpeamos para sacar todo el aire, le damos forma de hogaza y la enharinamos ligeramente, yo también le he espolvoreado un poco más de cebolla la ponemos en un bol y dejamos reposar una hora más. Precalentamos el horno a 250° y ponemos en su parte inferior una fuente para que se caliente, pasado un tiempo ponemos en la fuente cubitos de hielo para generar vapor y que así se forme corteza. Ponemos una bandeja con la masa en la parte superior del horno y dejamos cocer durante 20 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar. El resultado ha sido espectacular con toda seguridad repetiremos.

jueves, 16 de febrero de 2012

Con una mermelada para empezar

Madre mía cuanto tiempo desenganchada del blog, es que últimamente he tenido demasiadas cosas que hacer para unos días tan cortos. Pero vuelvo con fuerza y con muchas ganas de cocinar y publicar.
He de reconocer que todo este tiempo no he estado parada, además me han regalado un par de libros de cocina muy interesantes; mi hermano me regaló uno de cocina vegetariana, al que pienso sacarle mucho jugo; y mi chico me dio la súper sorpresa con el nuevo libro de Jamie Oliver, me hizo una ilusión tremenda, y ya aviso que se pueden ir preparando mis amigos porque pienso experimentar todos esos deliciosos menús con ellos.
Pero hoy comparto una receta de mermelada de fresa en este caso, tenía dudas de su consistencia pero resultó deliciosa.
Ingredientes:
500 gr. De fresas
250 gr. De azúcar
Zumo de un limón

La elaboración es bien sencilla, primero lavamos y quitamos el rabo de las fresas y las cortamos en cuatro cuartos. Cuando estén todas limpias las pesamos y en relación a ese peso pondremos la mitad de azúcar es decir de 1 a 1/2.
Ahora en una sartén que pondremos al fuego añadimos las fresas, azúcar y zumo de limón y damos vueltas a la mezcla sobretodo al principio y al final para evitar que se nos pegue. Yo lo tuve así hasta que se deshizo la fruta aunque ayudé un poco con la cuchara, en tiempo una horita más o menos.
Seguidamente la envasaremos al vacío para ello previamente habremos hervido durante 10 ó 15 minutos los botes con sus tapas, para evitar que se rompan ponemos un paño al fondo de la cazuela. Se rellenan los botes hasta el borde con la mermelada, se cierran y se vuelven a hervir durante otros 15 minutos así los tendremos envasados al vacío y aguantarán más tiempo. Según he leído así se conservan durante un año o dos, el elemento que actúa de conservante es el azúcar, y el limón de antioxidante, así que si queréis disfrutar de una mermelada libre de aditivos os invito a que la preparéis porque además el sabor es más intenso y natural.

miércoles, 18 de enero de 2012

Propuesta CWK Enero

Desde que visitamos Borouhg Market en Londres sentí curiosidad por esos pastelillos salados que se anunciaban desde casi todos los escaparates de este lugar tan encantador. En aquel momento me quedé con las ganas de probarlos porque no había ninguno vegetariano, y lo cierto es que casi me había olvidado de ellos cuando veo que la propuesta de este mes son esos (y ahora lo puedo decir) deliciosos "pies" salados.
Así que aquí os detallo mi propuesta, espero que os guste.

Primero picamos finita la cebolla y la pochamos en una cazuela con un poco de aceite, mientras pelamos una zanahoria y la picamos igualmente fina. Troceamos las setas, los tomates y las salchichas de tofú, añadimos todo esto a la cazuela. Una cucharada de romero, pizca de sal, media lata de cerveza negra y medio vaso de caldo de verduras.
Dejamos cocer la mezcla durante una hora a fuego medio. Si va quedando muy líquido le añadimos una cucharada de harina y removemos para espesar.
Mientras se hace el guiso sacamos la masa brisa, si está congelada. Cuando esté blanda se pone en el molde y se rellena con el guiso. Tapamos con la masa que nos ha sobrado. Yo le hice unos cortes para que quedase más bonito una vez horneado.
Pintamos con huevo y metemos al horno durante 30 minutos a 180º.
Listo, la verdad es que estaba delicioso.